
¿Qué es la Braquiterapia Prostática?
Se trata de un procedimiento terapéutico que consiste en la implantación de isótopos radiactivos en un volumen estrictamente confinado a la próstata ( volumen tumoral diana) y que tiene por objeto administrar una alta dosis de radiación en un volumen concreto y bien delimitado, definido radiológicamente, que permite liberar una dosis tumoricida de forma precisa en la próstata, protegiendo a las estructuras inmediatamente adyacentes( recto y vejiga) de una radiación dañina dispersa.
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La dosis prescrita, definida como dosis terapéutica, es referida a una línea de isodosis que aúna los criterios de englobar la totalidad del volumen tumoral diana prostático, evitando inhomogeneidades inaceptables en la distribución de la dosis dentro del mismo, y considerando la máxima dosis tolerable que pueden y deben recibir las estructuras limitantes radiosensibles de interés (uretra, recto y vejiga). Dicha etapa del procedimiento denominada de planificación y dosimetría, es realizada utilizando un complejo y sofisticado sistema informático en el que la colaboración de un radiofísico especializado además del Radioterapeuta y el Urólogo son claves para la correcta colocación del implante y el éxito definitivo del tratamiento.
La Braquiterapia Prostática es una modalidad de radioterapia local, que permite la administración de una dosis a corta distancia mediante la colocación e introducción de fuentes (semillas) de material radiactivo (Yodo -125, Paladio -103), que son depositadas con carácter permanente en la próstata tumoral, utilizando unas agujas que cargadas previamente con el isótopo radiactivo, son introducidas a través de la piel del periné, con control radiológico ( ecografía prostática transrectal) empleando un procedimiento anestésico regional.
Se trata de un tratamiento alternativo a la cirugía radical prostática (Prostatectomia Radical).
La Prostatectomia Radical consiste en la extirpación de la próstata y parte del tejido que la rodea( vesículas seminales y ganglios regionales) .Se debería efectuar sólo si el cáncer no se ha diseminado fuera de la próstata(estadios T1 y T2). Los efectos no deseados principales de la extirpación de próstata pueden ser la impotencia (incapacidad para tener o mantener la erección) y la incontinencia urinaria (escapes de orina por la uretra al hacer esfuerzos). Estas complicaciones cobran más valor, al diagnosticarse y operarse el carcinoma de próstata a pacientes cada vez más jóvenes y con esperanza de vida de 15 o más años, pues suponen un deterioro importante para su calidad de vida.
De acuerdo al Biomedical Business International Newsletter, American Cáncer Society y Godsey & Associates, en EEUU, en 1995, se trataron con Braquiterapia 6.000 pacientes, el 4% de los carcinomas de próstata localizados. Las previsiones para el año 2000, son de 40.000 tratamientos y para el 2005 de 110.000, que suponen el 36% de los nuevos casos diagnosticados en fase de localización intraprostática.
La aceptación en aumento de la Braquiterapia se debe a :
- La experiencia desarrollada y los buenos resultados obtenidos durante casi 15 años, así como el desarrollo de la ecografía transrectal y la incorporación de nuevos y sofisticados sistemas informáticos y los programas de dosimetría que mejoran la técnica de implantación y la distribución de la dosis de irradiación( de las que hablaremos más adelante).
- Además, únicamente precisa una hospitalización de 24 horas, observando una rápida recuperación del paciente y una mínima morbilidad inmediata y tardía por la implantación de las semillas. No hay que olvidar que el tratamiento más utilizado hasta ahora, la cirugía radical, tiene mayor riesgo de complicaciones (impotencia e incontinencia) y la hospitalización es más prolongada.
La desventaja es la de no obtener información histológica precisa que corrobore la situación exacta de la enfermedad (estudio anatomopatológico) que en ocasiones no coincide con el estadío previamente establecido. Esta información que se consigue con la cirugía (Prostatectomia Radical con Linfadenectomía Regional) permite establecer un pronóstico más exacto.
Fuentes radioactivas
Utilizamos el isótopo radiactivo Yodo -125 (125I) en forma de semillas recubiertas por una cápsula de Titanio, cuyas características principales se resumen en la tabla siguiente:
T1/2 Días Energía Kev Actividad Semilla mCi Tamaño Semilla mm Tasa de dosis periférica cGy/hora I-125 59.4 27.4 0.3 - 0.6 4.5 8Se recomienda utilizar 125I en tumores con células bien o moderadamente diferenciadas, de crecimiento lento y el 103Pd en tumores mal diferenciados, de crecimiento más rápido. Las características del isótopo Yodo 125 posibilitan que las medidas de radio protección para el paciente y sus acompañantes habituales sean mínimas y de ningún modo incapacitantes. Las excretas, ropas e utensilios no están contaminados, no son radiactivos.